Parte II (Parte I)

El entrenador de su colonia trabajaba en el Estadio Azteca. Era encargado de tapizar las canchas de futbol rápido del equipo Rayos Sur. Animado por el talento de Fátima, alentó a su padre, Alejandro, para que la llevara al Distrito Federal a una prueba. “Es un equipo de niñas que tienen más o menos su edad. ¡Llévela!”, insitió en varias ocasiones.

Fátima tenía 14 años. Ahí conoció al entrenador que, según sus palabras, más aprendizaje le ha dejado: Fidel Uribe; el que, asegura, la pulió y dio los primeros toques de profesionalismo a su carrera. Su padre no podía solventar los gastos de llevarla todos los días a entrenar. “Tráigala”, le dijo Uribe, “su hija tiene mucho material”, añadió sacando un billete de 50 pesos de su cartera.

La jugadora reconoce que, gracias a él, conoció conceptos básicos de futbol. “Tienes mucho nivel, pero también eres muy floja. Si no te vas a correr, no te quiero en mi equipo”, sentenciaba el entrenador.

Aunque el futbol rápido la dotó de nuevas habilidades, su destino estaría marcado por el futbol asociación pues, gracias a él, se vistió de tricolor sólo unos cuantos años después de abandonar los campos de la humilde colonia Alfredo del Mazo.

La Olimpiada del ‘97

En 1997, la Olimpiada Nacional incluyó por primera vez al futbol femenil. Un año antes, los Juegos Olímpicos de Atlanta también habían inaugurado esta categoría.

Mercedes Rodríguez, una entrenadora coahuilense que llegó a la capital del país en 1985 y que hoy dirige al Club Laguna de la Liga Mayor Femenil, estaba buscando niñas para conformar un equipo que encarara la Olimpiada de 1997.

Gracias a sus recorridos por el Valle de México, la entrenadora conoció a los padres de Evelyn López —jugadora que también llegó a la Selección Nacional—,quienes le hicieron saber que por el sur, “por los rumbos de Tlalpan”, había una niña jugando muy bien al futbol. “Vaya a verla, es de la edad que busca”, le recomendaron entonces.

Mercedes, quien jugó con la Selección Nacional en 1991, en el Pre-Mundial de Haití, se aventuró a conocerla. “La vi y quise hablar con ella y sus papás”, cuenta. Sin embargo, el papá de Fátima no ocultó, entonces, su desconfianza: “¿Qué, usted también viene a decirles y a prometerles muchas cosas, a bajarles el cielo y las estrellas y no les cumplen nada?”, le cuestionó a la entrenadora en aquel tiempo.

Ella explicó que sólo las quería para la Olimpiada y que, si surgía algo, sería bienvenido, pero no estaba en sus manos.

Por lo pronto, lo convenció de trabajar para ganar el torneo. Reunió a 38 niñas, entre las que sobresalían Denisse Ireta, Fátima Leyva, Evelyn López y Maribel Domínguez. El equipo comandado por Mercedes fue campeón del certamen, a pesar de que el resto de los participantes tenía entre sus filas a grandes jugadoras; de esa camada nació la Selección Nacional de la época.

Mercedes Rodríguez rememora aquellos días; cuando el equipo mexicano empezaba a trabajar con miras al Pre-Mundial para la Copa de Estados Unidos 1999. Fátima llegaba 10 ó 15 minutos después de iniciado el entrenamiento, pues diario recorría un trayecto de dos horas desde su preparatoria en Los Volcanes hasta la cancha de Ciudad de los Deportes. El ingeniero Juan Manuel Álvarez, quien en ese entonces tenía un cargo similar al que Leonardo Cuéllar hoy ostenta, exigía que no se permitieran esas indisciplinas.

“Yo no le iba a quitar a una persona que le encantaba el futbol, y que había nacido para él , la oportunidad sólo porque el señor quería ‘o la escuela o el futbol’. Cómo se les ocurre decir eso a las jugadoras cuando no les ofreces nada. Si dijeran ‘te voy a pagar 30 mil pesos al mes, la escuela o el futbol’; entonces, sí se decidirían por el futbol, y ya después estudiarían, porque ganarían como profesionales. Para mí, es difícil creer que estén dejando el futbol en manos de los hombres”, sentencia Mercedes, quien considera importante la presencia de mujeres en el balompié femenino, y quien también opina que Fátima Leyva sería la candidata ideal para ocupar el lugar que tiene Leonardo Cuéllar en la actualidad.

En nuestra siguiente entrega, la etapa de Fátima como seleccionada nacional y su etapa en Estados Unidos y Rusia.

Adria Vega

@NellyAtlas