Yo, como tú, soy deportista. Me he entregado al cien por ciento a mi deporte. Horas de entrenamiento, horas de partido, fiestas a las que no he podido ir porque tengo competencia al día siguiente. No estar con mi familia por ir a entrenar, No asistir a la escuela porque he tenido que competir. Todo ello, por un sueño propio, por una meta individual; por deseos privados, por esfuerzos y logros en beneficio mío, de mi equipo y, por supuesto, de la Institución a la que represento.

Considero que soy privilegiada; tengo dónde hacer mi deporte, tiempo para practicarlo; tengo instalaciones, tengo un entrenador, comida para mantenerme saludable; un lugar para descansar, dormir, bañarme y, en ocasiones, tengo la posibilidad de tener grandes diversiones, satisfacciones, alegrías y sonrisas.

Tengo la posibilidad de soñar y cumplir mis sueños. Pero, hoy, México nos necesita. Nosotros, los deportistas, tenemos que dejar nuestra comodidad y nuestra zona privilegiada para tomar consciencia y actuar; hoy, los deportistas tenemos que luchar porque otras personas puedan tener todas las grandes satisfacciones que nosotros hemos tenido.

Hoy es la hora y el momento de alzar la voz y luchar ya no sólo por una meta propia. Ya no sólo por nuestro deporte.

Tenemos que luchar por rescatar a nuestro país; es hora de estar presente en la lucha social por la justicia y la libertad; es momento de dejar, sólo por unos instantes, nuestros lugares de entrenamiento, nuestras victorias, nuestras satisfacciones y nuestros deseos, para hacer de ellos una lucha por las victorias de todo un México, de toda una sociedad que nos ha brindado el privilegio de ser quienes somos.

Tenemos que convertir nuestros deseos en los deseos de toda una nación; nuestros sueños, en los de todos y cada uno de los hombres y mujeres que luchan día a día por vivir.

Ya es hora de que el deportista alce su puño, actúe y grite fuertemente, ¡justicia y libertad!, ¡No a la violencia!  Porque el deportista también es consciente, informado y social. Porque, el deportista, también está cansado de la violencia, las injusticias y las muertes.

Atentamente:

Itzel García, estudiante de Ciencias Políticas y deportista universitaria.