Ella es la única mujer. Su fotografía está junto a 12 hombres históricos en uno de los torneos más importantes del mundo; en su Salón de la Fama. En el 2009, Patricia Espinosa fue reconocida por la Gothia Cup de Suecia, por su presencia en dicho evento durante más de 20 años.

Es una fémina que impulsa el deporte en México y que ha llevado a equipos nacionales y latinoamericanos a torneos extranjeros, lo que le ha valido dos nominaciones al Premio Nacional del Deporte en la categoría de Fomento.

Creció entre pamboleros. Recuerda con emoción su niñez, entre pelotas de futbol y camisetas del Atlante; su padre, Armando Espinosa, inculcó a ella y a sus cuatro hermanos, el amor por ese deporte. En su infancia, la familia Espinosa tuvo que trasladarse a Francia, a la mítica ciudad de París, en la que los varones de la familia vivieron sus primeros momentos con el balompié. Patricia cursó la primaria y secundaria en el país galo, pero volvió a México para iniciar un legado que cada día se fortalece más.

Cuando regresaron a México, su padre fundó el Club Deportivo París, cerca de Satélite y Cuautitlán Izcalli, mismo que, hasta la fecha, se mantiene. Este equipo fue de los primeros en ir a la Gothia Cup, en 1981; ellos fueron los pioneros de un proyecto que hoy es una realidad. Así empezó la aventura de Patricia y de los Espinosa en el futbol.

En 1986, siendo una jovencita, fue intérprete para la Selección de Francia que participó en la Copa del Mundo celebrada en México, gracias a su dominio del francés. Estuvo cerca de estrellas como Michel Platini, Diego Armando Maradona y Hugo Sánchez, a quien le realizó una entrevista para una revista francesa.

Aquel fue el primer acercamiento de Patricia con las altas esferas del futbol mundial, pero no se concentró en la profesionalización y las arcas de dinero, sino en la noble promoción de equipos mexicanos, con el objetivo de llevarlos a vivir la experiencia de pisar canchas extranjeras.

Entonces, la joven Espinosa tomó las riendas de aquello que emprendió su padre y, hasta hoy, puede contar, entre sus experiencias, el haber llevado a clubes como Tepito, Tulyehualco, Chivas, Cruz Azul, Necaxa y el Atlante de sus amores a reconocidos certámenes como Gasteiz Cup, de Vitoria, España; Gothia Cup, de Gotemburgo, Suecia; Dana Cup, de Hjorring, Dinamarca; Austria Cup, de Austria; Costa Blanca Cup, de España; entre otros.

Espinosa destaca que la Dana Cup, una de las competencias más grandes del mundo, es promovida por un club femenil profesional de Dinamarca, el Hjorring, puesto que tiene en puerta un ambicioso proyecto para llevar jugadoras latinoamericanas a que formen parte de la institución danesa. En Europa, existe una cultura deportiva que acepta y fomenta el desarrollo del futbol femenil con mucha más fuerza que en América Latina.

“Los países nórdicos apoyan mucho al futbol femenil, en estos torneos a los que llevamos equipos, casi la mitad de los cuadros son femeniles y eso es muy bonito, porque te das cuenta del apoyo que se les está dando. Este verano estuve con las chicas del París Saint Germain, quienes fueron campeonas en la Gothia Cup, y también me dijeron ‘si tienes un proyecto en México, adelante’. Me encantaría traerlas”, declaró Patricia en entrevista con La delantera.

Los obstáculos para una mujer en el futbol

El deporte de la patada es todavía dominado por el sexo masculino en cuanto a los personajes que ocupan los más altos mandos, pero las mujeres están ganando terreno y pisando fuerte en un ámbito que, antes, se había caracterizado por ser varonil. La disciplina, pasión, coraje, que las féminas impregnan a su trabajo, las ha llevado al éxito en cualquier campo donde se desarrollen, y Patricia Espinosa es un ejemplo de ello.

“Lo que me mueve son los niños, los jóvenes, trabajar con ellos es mi pasión, ir a los torneos, ver los partidos, (…) al principio de todo esto fue complicado, porque algunos representantes de otros países no me aceptaban por ser mujer, pero me impuse, me han dado mi lugar y he dado los resultados”.

Como menciona la promotora, el fruto de su trabajo es lo que la ha puesto en la élite del futbol mundial: “Con el tiempo, la GothiaCup, la Dana Cup y otros torneos importantes reconocidos por la FIFA, me nombraron su representante en México, y, en el caso de la Dana, soy su portavoz en América Latina, lo que es un orgullo para mí”.

Patricia admite que la diferencia y señalamiento hacia las mujeres en el mundo deportivo sucede en todo el planeta, y no es exclusivo de un país o cultura.

“En todas partes hay gente que no te quiere apoyar, que relaciona al futbol con hombres; pero, actualmente, este deporte es para todos (…), aunque cuando comparas lo que se les paga a las chicas y a los chicos, es algo increíble”.

En la siguiente entrega, Patricia Espinosa nos hablará más a detalle de los torneos a los que lleva equipos y de sus proyectos presentes y futuros.

Adria Vega
@NellyAtlas