Comprometida con dar a conocer la vida de mujeres que destacan desde otras canchas, La delantera entrevistó a Karem Martínez, empresaria y dueña de uno de los estudios de tatuajes y modificaciones corporales con más años y prestigio en México: EVOLUTION TOTTOO MÉXICO.

¿Cómo llegas al mudo de los tatuajes?

Todo empezó cuando conocí a ‘Danny’ Yerna. En ese tiempo, él realizaba una investigación sobre las perforaciones. (Entonces) ‘Danny’ me invitó a realizar un libro respecto a este tema, y fue en ese momento cuando me di cuenta de que en México no existía tanta información respecto a los tatuajes. Esto se convirtió en una oportunidad para mí, pues, a raíz de esto, empecé a escribir artículos y boletines para las personas que se animaban a hacer eventos en México (sobre tatuajes) para que se escuchara de esta industria en el país.

Me di cuenta de que, en México, no existían tantos lugares donde te pudieras ir a tatuar con la higiene adecuada o con la seguridad de recibir un servicio de calidad. Este fue el momento donde entré a un mundo de hombres, donde no existían mujeres tatuadoras y (había) muy pocas perforadoras.

Abrí el estudio con los tatuadores más reconocidos, como Piraña y Pedro Álvarez. Esto me da gran orgullo, que grandes artistas quisieran ser parte de la historia de EVOLUTION.

Después, tuve la oportunidad de editar una revista (TATUARTE) por más de diez años. He tenido la oportunidad de publicar artículos que no sólo han salido en México, sino en Europa, Estados unidos y Taiwán.

En mi recorrido por esta industria ha sido difícil obtener el respeto y la seriedad de los tatuadores en México. Que lo fuera haciendo una mujer, hoy, es diferente; cada vez se incorporan más mujeres a este mundo.

EVOLUTION es uno de los lugares con más tiempo, el servicio se orienta a ofrecer apoyo a las personas para elegir la historia que llevaran en su piel.

¿Qué opinas sobre los prejuicios que exiten hacia las personas con tatuajes?

Prejuicios siempre existirán, y personas que te juzguen también. La forma de pensar de las personas y empresas está cambiando, no en la medida de lo deseado, pero si hay un cambio; un ejemplo muy claro es donar sangre, hoy ya se puede donar sangre si cuentas con tatuajes. El prejuicio empieza por nosotros mismos, hasta dónde hacemos lo que queremos, hasta dónde se encuentran nuestras barreras y pensamos en el otro y en lo que piensa.

Existen empresas que promueven el tatuaje en su publicidad, que muestran ser una empresa joven, innovadora, fresca, pero que no contratan a personas en ninguna de sus áreas que tengan tatuajes. En México se juega a la doble moral. Se pretende que nos vean con una mentalidad más actual y en realidad es lo contrario.

¿El tatuaje es una agresión al cuerpo?

El tatuaje como proceso si genera dolor, pero te puedo asegurar que ir al dentista es más doloroso que hacerte un tatuaje. El punto radica en la finalidad por la que te realizas un tatuaje, también en el significado. La persona que se pone el rostro de su padre porque ya no está en este mundo y así lo honra, (o hay quien lo hace) por simple estética, o por hacerse un tatuaje con un artista que es reconocido; las razones son diversas y no se puede generalizar el motivo por el cual las personas se ponen tatuajes.

¿Qué planes hay en el futuro?  

Seguir ofreciendo un servicio de calidad a las personas que vengan a EVOLUTION. Tengo un proyecto para seguir informando a las personas sobre esta industria. Para terminar los dejo con unas palabras de Karem Martínez dueña de EVOLUTION:

“La fuerza está en hacer lo que quieras, haciéndolo creyendo en ti.”

“El tatuaje no es una moda, el tatuaje es tu historia plasmada en la piel y llegó para quedarse.”

 

Nota del redactor: Oliver Mancera

Traigo para ustedes el ejemplo de Karem Martínez porque considero que ella es muestra de que se puede ser exitos@ sea cual sea el gusto o camino que se tome, siempre y cuando se haga con amor, entrega y seguridad. La convicción de esta mujer me llevó a pensar en la importancia de saber lo que se quiere para uno mismo; la importancia de creer en ti, de quitarse ese “creer saber” que el camino que quieres trazar parece insondable, obscuro, que da miedo y no tienes ni idea de cómo va a terminar. No hay que dejarnos gobernar por el monstruo de la cobardía, pues cobarde es el que no se arriesga, cobarde es el que piensa sólo en complacer a un otro y no a uno mismo, el que se queda en su zona de confort, el que deja que el suave toque de lo deseado se convierta en el duro recuerdo de lo que pudo ser. Cobarde es el que perdió todo excepto la cobardía.