Ecuador logró el pase para su primera participación en una Copa Mundial. Para lograr este reto, el equipo sudamericano tuvo grandes dificultades. El sitio informativo ecuatoriano El Comercio describe la clasificación del combinado local de la siguiente forma:

“Pese a tener un desarrollo minúsculo en el ámbito profesional, la selección ecuatoriana de fútbol femenino se clasificó al Mundial Canadá 2015 en lo que significó una visualización del sacrificio y perseverancia de estas deportistas, que con el balón están rompiendo paradigmas.”

A lo largo de 20 años, el futbol informal, de las calles, era el único escenario para que las ecuatorianas lograran practicar este deporte, hasta que la FIFA recomendó a la Federación Ecuatoriana de Futbol (FEF) que organizara torneos nacionales de manera oficial. Sin embargo, la aparente falta de recursos económicos fue el factor que impidió concretar la propuesta de la FEF, pues, más bien a falta de apoyo en el proyecto, los clubes de Ecuador se negaron a ser participar. Esta situación es sólo un ejemplo de lo que sucede en varios países del mundo.

Fue con el apoyo del exministro José Francisco Cevallos que, en 2013 y 2014, el futbol femenino empezó a florecer. Se organizaron torneos cortos -entre tres y cuatro meses- con una inversión alrededor de 500,000 USD. En estos años, el equipo de Rocafuerte se convirtió en bicampeón.

Rumbo a la Copa Mundial Femenina del 2015, que se celebrará este verano en Canadá, las ecuatorianas pasaron por un largo y difícil proceso para obtener su pase a la fiesta grande. Durante la fase de grupos, ganó 1-0 a Perú y Venezuela, para después caer ante Colombia y Uruguay con diferencia de un tanto en cada partido. Calificada al cuadrangular por diferencia de goles, la Selección cayó 4-0 contra Brasil, 2-1 ante Colombia para, finalmente, derrotar 3-2 a Argentina y conseguir así la oportunidad para ir al repechaje contra Trinidad y Tobago por el último cupo al Mundial.

Al partido que jugaron en casa, en el Estadio Olímpico Atahualpa, asistieron alrededor de 20,000 personas. “Nunca jugamos ante tanta gente. Sí nos puso nerviosas”, confesó entonces Lorena Aguilar, defensa de la Selección, según el mismo medio informativo.

El gol que otorgó la clasificación a Ecuador estuvo a cargo de un remate de cabeza de Mónica Quinteros.  “Fue una jugada que la practicamos en los entrenamientos”, mencionó  la futbolista de 25 años. Quinteros no jugó la Copa América por su condición de docente en la Unidad de Formación Artesanal Eugenio Espejo, en Guayaquil, lo que refleja la merma en la actividad de alto rendimiento del selectivo ecuatoriano, ocasionado por la falta del futbol femenil profesional en su país.

Entonces, el equipo titular estuvo conformado por Shirley Viviana Berruz, Íngrid Rodríguez, Lorena Aguilar, Ligia Elena Moreira , Angie Ponce, Mayra Olvera, Denisse Andrea Pesantes , Stefanía Riera, Erika Vásquez, Ambar Gillians Torres y Mónica Quinteros.

La situación actual de este país es un ejemplo claro que el futbol femenino necesita más apoyo en el continente americano. Aunque también es una muestra y un ejemplo a seguir de que una Selección que lucha, juega, propone y se esfuerza puede conseguir cumplir con objetivos fuera de lo presupuestado.

Redacción La delantera

@la_delantera