Por Krystel Bautista

En alguna ocasión, toda persona que realiza ejercicio ha sentido esos dolorosos y repentinos tirones, punzadas o “choques eléctricos” en algún músculo que impide continuar cierto ejercicio o, de plano, nos imposibilita la movilidad. La causa: un desgarre, o mejor dicho, desgarro muscular.

¿Qué son?…  Son lesiones musculares que suceden a consecuencia de un esfuerzo excesivo, ya sea por un estiramiento más allá de la capacidad, por una contracción muscular que supera la capacidad de resistencia a la tensión, siendo más frecuente cuando no hay un calentamiento previo y adecuado a la actividad física.

¿Porque se da?

Ocurren al llevar al musculo a un esfuerzo máximo, lo que provoca un rompimiento de las fibras musculares, que da una respuesta de intenso dolor, ya que el desgarro se acompaña del rompimiento de los vasos sanguíneos que recorren el músculo afectado, por lo que también va a generar un gran hematoma (moretón).

¿Cómo saber que existe un desgarre muscular?

Los síntomas y sensación es un dolor punzante, limitación de movimientos que causa hinchazón en la zona afectada que también presenta cambios de color en la piel (hematoma).

¿Qué se debe hacer?

De manera inmediata debe haber reposo y aplicar tratamiento frio (bolsa de hielo) en las primeras 48 horas posteriores a la lesión, en lapsos de 10 minutos para disminuir la hinchazón; posteriormente, realizar estiramientos suaves y leves hasta que el dolor disminuya, y antes de reiniciar el ejercicio, calentar adecuadamente con movimientos adecuados para la zona afectada sin forzarla, hasta que esté totalmente sana que deberá verificarse con la supervisión de un especialista.

 

Imagen: http://vidasana.com.sv/lesiones-musculares/