Separado del futbol por una cruel jugarreta del destino, Miguel García es ahora un joven entrenador que, con cinco años de experiencia en el banquillo, ya puede presumir varios títulos en su haber. Tras dejar las canchas como jugador, el Director Técnico, conocido como “Galleta” se aferró al deporte de sus amores, sólo que ahora lleva las riendas detrás de la línea de cal, esa que limita el terreno de juego.

Miguel García nació en la delegación Gustavo A. Madero, Distrito Federal, el 18 de mayo de 1987, y, desde pequeño, se aficionó al futbol; tanto, que quiso hacer de él su forma de vida. Pasó por las fuerzas básicas de Pumas y América, y tuvo participación en la Tercera División con los felinos y las águilas, así como con Texcoco y Coyotes Neza. Lamentablemente para el capitalino, el sueño de debutar en Primera División se vio frustrado tras una lesión en 2007. Sufrió la dislocación del hombro derecho cuando jugaba para el Irapuato en Segunda División y el Ascenso, lo que lo relegó de las canchas.

Pero aquello de que el destino está escrito fue válido para García, quien, motivado por su hermana Claudia, otra amante de futbol y gran exponente de este deporte, quien perdió la vida en el 2013 a causa de un paro respiratorio, decidió cambiar de línea y convertirse en entrenador, pues esta actividad le permitiría seguir en el mundo del balompié.

“Fue difícil dejar lo que más quería, pero hay etapas y la mía ya se había cumplido; al principio, me frustré, pero, con el tiempo, entendí que el sueño terminó y me aferré a la idea de ser Director Técnico, para seguir ligado a lo que amo.”

A sabiendas de que un buen entrenador debe empaparse de futbol, vivir para él, dedicarle “24-7”, Miguel se dedicó a estudiar y a asistir a partidos, para entender el funcionamiento del deporte, pero con la nueva mirada, la del estratega que estaba por formarse. Por aquellos años, su hermana Claudia jugaba para Villa Celeste, equipo antecesor del ahora Real Celeste, y le informó que buscaban un entrenador. La oportunidad había llegado y Sergio Barrera confió en él.

Con altas y bajas, Miguel García se ha mantenido en el futbol femenil, pero también en el varonil, pues ha forjado equipos de Macrosoccer, el cuadro mexiquense que cada vez se extiende más por el territorio nacional. Entre sus palmarés como entrenador, García tiene una Copa Kotex, un campeonato de Superliga, una Copa Telmex, un campeonato nacional de Futbol Siete, un título en la Copa Tlaxcala… y varios subcampeonatos que señalan el potencial de él y de sus conjuntos, pues suelen ubicarse en los primeros sitios.

Pero no sólo los trofeos y las medallas han llenado la vida de “Galleta”, pues hay un momento que él considera el más bello de su carrera como Director Técnico.

“Fue el 20 de diciembre de 2009, era la primera final que dirigía y la perdimos en penales; mi hermana Claudia lloraba, le pregunté por qué lo hacía, si sentía que no había dado el máximo, pero me dijo ‘sí, lo di todo, por eso estoy cansadísima, pero quería ser campeona contigo, porque eres mi hermano, mi entrenador, y gracias a ti estoy en esto’, ese es el momento más bonito como entrenador.”

Ante la dolorosa pérdida de su hermana, una imbatible delantera que ganó infinidad de torneos, que fue mundialista Sub-20 y que se cansó de anotar goles, el entrenador no oculta que fue un momento difícil y que consideró el retiro de cualquier cosa relacionada con el futbol.

“Me dolió mucho, ella era como yo, pero en mujer. Regresé a las canchas después de dos semanas y así me sentía cerca de ella, me ayudó mucho el apoyo del equipo; hoy, no sólo juego o dirijo, sino que me divierto, como lo hacía ella (…) el futbol hace que esta herida tan grande sea menos dolorosa.”

Miguel destacó que Claudia fue su auxiliar durante un tiempo y que lo sigue siendo, “mi ángel, mi hermana es el único auxiliar que tendré”, afirmó conmovido el dirigente.

Respecto a su futuro, García confesó que dejará por un tiempo el futbol femenil para dedicarse a grupos varoniles; en específico, para trabajar con la Tercera División de Macrosoccer, con la intención de alcanzar la dirección de algún equipo en Primera División, aunque, también, tiene aspiraciones de estar al frente de una Selección femenil; sobre todo, en el extranjero.

“En la Selección Mexicana lo veo difícil, pero en la que sea, fuera de México, donde me den la oportunidad, lo haré. Con trabajo, cualquier equipo da resultados”, sentenció el estratega.

El futbol da revanchas, oportunidades, esperanza. Miguel García no pudo figurar en las plantillas de la Primera División del futbol mexicano, pero está construyendo un camino como entrenador, lo que incluye al circuito femenil, aquel en donde brillara junto a su hermana, Claudia, quien debe estar convirtiendo goles en el cielo.

Adria Vega
@NellyAtlas