Marialba Zambrano nació el 17 de junio de 1995 en La Guaira, del Estado y municipio de Vargas, en Venezuela. En marzo de 2014, a sus 18 años, llegó a México para jugar con Dragonas, en la Liga Mayor Femenil (LMF), equipo con el que milita hasta ahora, y con el que todavía tiene muchas metas por cumplir. Aquí su historia.

La venezolana dio sus primeros pasos en el futbol por influencia de sus hermanos y porque su madre, Vilma Saracual, era entrenadora de futbol sala, en un equipo conocido como “Forastero”, por lo que, de inmediato, se interesó por el deporte de las patadas.

“Al principio, era difícil por el poco apoyo al futbol femenino, jugaba con niños desde los 6 o 7 años”, confiesa Marialba.

La futbolista jugó para el Pellicano de Vargas FC, un equipo de futbol asociación con sede en Caracas, y de ahí saltó, justamente, al Caracas FC, uno de los clubes más importantes de su país; esta oportunidad le permitió ser considerada para la Selección Sub-17, cuando apenas tenía 13 años.

Cuando tenía 14, la jugadora pudo participar en su primer campeonato Sudamericano, que, a la postre, representaría el boleto hacia la primera Copa del Mundo Sub-17 para Venezuela, el de Trinidad y Tobago en 2010.

“Fue algo increíble que nadie había logrado, luego lo logró el equipo en 2013, y esto ha hecho que el futbol en Venezuela vaya creciendo, cada vez más niñas salen a practicar el futbol, ya que, antes, había mucho machismo y poco apoyo de los padres, pero ahora ya entienden que el hecho de que una chica juegue futbol no significa que quiera ser hombre (…)”

En este proceso, Venezuela acudió a México para participar en una gira, donde Dragonas pudo detectar el talento de esta futbolista e inició las primeras pláticas para su llegada al equipo de Rodrigo Dey. Así fue como Zambrano, una futbolista con experiencia en Mundiales y Copa Libertadores, llegó a México para aportar su buen futbol a Dragonas.

A pesar de que el club le dio el cobijo necesario, la venezolana padeció el cambio en su alimentación y la distancia con la familia, pero el anhelo de realizar sus metas la ha mantenido al pie del cañón, entrenando y dando lo mejor en cada partido.

El año pasado fui seguido a Venezuela, pero en este 2015 espero empezar mis estudios y ya sólo iría una vez al año”, dijo la futbolista, quien tiene contemplado estudiar para directora técnica o fisioterapeuta, para mantenerse dentro del balompié aun cuando deje las canchas como jugadora.

En cuanto a su experiencia como seleccionada, la mediocampista señala:

“Fue difícil, ya que entré muy joven y entrenaba con el equipo mayor, pero me adapté, la Selección ha crecido, hay más competencia y nivel, seguiré entrenando para ser considerada todavía… Según la Federación, soy la jugadora que más procesos ha tenido, después de mi etapa Sub-17.”

La jugadora participó en dos Sudamericanos Sub-17 y en dos Sub-20, así como una Copa América de Selecciones Mayores, y dos Juegos Bolivarianos. Ella vivió de cerca el proceso de la Selección Sub-17 de Venezuela, que hizo un gran papel en el Mundial Costa Rica 2014:

“Sentí mucha emoción de verlas jugar así; yo estuve en la preparación con ellas cuando iban al Sudamericano, del que salieron campeonas, y siempre traté de ayudarlas, motivarlas, decirles que no pensaran en las playeras; afortunadamente, consiguieron el resultado y fueron al Mundial con más amor a la camiseta.”

En su evaluación del futbol mexicano, la ex jugadora de Caracas FC considera que todos los partidos se juegan a muerte.

“Me gusta esta liga porque no hay equipos fáciles, todos los equipos ‘guerrean’, todos los partidos han sido importantes y me han marcado (…) como equipo siempre, vamos a buscar ganar el campeonato y seguir mejorando, en cuanto a lo personal, espero mejorar mis condiciones para seguir en Selección Nacional y algún día tener una mejor oportunidad, quizá como entrenadora o preparadora física”.

Marialba destacó la cantidad de futbol femenil que hay en México y la calidad de los equipos, que cada vez exigen más a sus rivales y la hacen mejorar.

“Agradezco a Dragonas, no sé qué hubiera pasado si no me hubiera tocado este equipo, si no hubiera tenido esta suerte… Esta es como mi casa, me hicieron sentir muy bien, y, por eso, sigo aquí.”

Adria Vega
@NellyAtlas