Claudia Iveth Hernández dio sus primeros pasos en el futbol cuando apenas tenía seis años. La pequeña asistía como espectadora a los partidos de su hermano, Jorge, y de sus primos, pero la obligación que tenía ese equipo de alinear a una niña, hizo que su tío, Alberto Castillo, la incluyera en el cuadro; pero, en un principio de mero requisito. Así, Claudia pasó a ser una de las estrellas de aquel conjunto.

¿Quieres jugar? Te prestamos un short y una playera”, le dijeron a Claudia, quien no imaginaba que su vida estaba por cambiar.

“Yo no quería jugar futbol, hasta ese día que me dijeron que entrara a la cancha, me metí y descubrí que me gustaba mucho, te das cuenta que naces para una cosa.”

Hasta los 12 años, pudo jugar en equipos mixtos, pues, en adelante, debía incorporarse a conjuntos exclusivos de mujeres. La ahora jugadora de Magdalena Contreras, que participa en la categoría Premier de la Liga Mexicana de Futbol Femenil (Limeffe), empezó a participar en equipos en los que la mayoría de las integrantes eran señoras; pero, después, cuando entró al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, empezó a llevar a cabo entrenamientos más serios, para representar a su escuela en Interfacultades e Interprepas.

Entre el 2007-2008, Claudia formó parte del equipo Estrellas Meláticas, quienes participaron en la Superliga y que, en el torneo de 2008, se quedaron en octavos de final, al caer ante Morelia, aunque, para ese año, la delantera de la Magdalena ya había emigrado por razones de escolares. Este cuadro, que tuvo una corta vida (alrededor de un año), tenía como entrenadora a una referente internacional del futbol femenil mexicano, Esther Mora, quien, en los años setenta jugó para el Alaska Lecce de Italia, lo que dejó muchas enseñanzas para Claudia.

“Eran entrenamientos de dos o tres horas, con mucho físico (…) ella (Esther Mora) era una persona muy amable y amena, pero como entrenadora era muy exigente, le encantaba la perfección, nos decía ‘si yo pude, ustedes pueden hacerlo, inténtenlo, háganlo’, le ponía mucha pasión al entrenamiento, fuimos el primer equipo del que se hizo cargo, estaba emocionada, entusiasmada y yo aprendí mucho.”

Después de las “Meláticas”, Claudia Hernández entró a la carrera de Ciencias de la Comunicación, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, por lo que tuvo que combinar sus actividades futbolísticas con las académicas.

“Era levantarme a las 5 de la mañana para entrenar de ocho a once, comer fuera de casa, correr a la escuela, porque iba en la tarde, y llegar a hacer tarea a las 11 de la noche (…) fue complicado, pero no me costaba levantarme tan temprano porque era algo que me gustaba, en esa Academia de Futbol aprendí mucho, por eso me organizaba para seguir yendo a entrenar. Siempre lo he dicho, la gente cree que es broma, pero yo jugaba futbol y estudiaba de hobbie.”

Ya en la UNAM, Claudia representó a su escuela en el equipo de futbol rápido.

“Ha sido una de las mejores experiencias; representar a tu casa de estudios, es un orgullo y muy pocos tienen ese privilegio (…), después de ocho años, el representativo de rápido pudo llegar a una Universiada, eso fue increíble.”

El hecho de que Claudia siempre haya vivido en la delegación Magdalena Contreras, permitió que recibiera la invitación del equipo Magdalena Contreras, para participar en Limeffe.

“Cuando terminé la escuela y tuve la oportunidad de entrar, acepté porque vi que era un proyecto sólido, este es mi tercer torneo con ellas, cada vez somos más fuertes, me gusta que nos dan la oportunidad de jugar en un nivel más alto”.

En el Clausura 2014, Magdalena Contreras se quedó en los cuartos de final de la Premier, al caer ante Tejoncitas, pero la delantera reconoce que ese descalabro les dejó un aprendizaje.

“Aprendimos a no confiarnos, pero también seguridad, para no dejar ir los partidos, tener más paciencia (…) nuestra meta es volver a clasificar, llegara la final, porque Magadalena Contreras, anteriormente, ya fue campeón de la Premier, y queremos repetirlo, tenemos un equipo que puede hacerlo.”

En cuanto a sus objetivos personales, la futbolista, quien trabaja en una empresa de Relaciones Públicas, pretende estudiar una segunda carrera, relacionada con el balompié.

“Quiero estudiar una carrera de preparador físico o de director técnico, además de la que ya terminé en la UNAM, porque quiero seguir involucrada en el deporte, me quedan años por jugar, pero, cuando ya no pueda, me gustaría seguir en el deporte.”

Apasionada del futbol, la comunicación y la publicidad, Claudia sabe lo complicado que es seguir haciendo todo lo que le gusta.

“Por mi trabajo, no puedo ir a entrenar, voy a correr o al gimnasio, porque no sólo se trata de jugar los fines de semana (…) no me ha sido tan complicado combinar lo laboral con el deporte, pero, en México, no te puedes dedicar sólo al futbol femenil.”

Adria Vega
@NellyAtlas