En una tremenda presión y responsabilidad con su país y el mundo entero, podría resumirse lo vivido por el equipo anfitrión de la Copa Mundial Femenina Toronto 2015, de acuerdo a palabras de la mediocampista Sophie Schmidt.

Tras haber terminado una de las Copa Mundiales Femeninas de la FIFA más mediáticas de los últimos años, la canadiense Sophie Schmidt comentó sus impresiones al organismo internacional, respecto a lo que significó disputar una Copa Mundial en casa.

De acuerdo a la jugadora, la presión fue tremenda desde el inicio del certamen, donde con 50,000 espectadores en el partido inaugural ante China, el futbol femenino nunca había tenido tal  cantidad de espectadores reunidos en un estadio.

“El equipo anfitrión sufre siempre una presión enorme como resultado de las expectativas de la gente; pero la mayor presión nos la impusimos nosotras mismas”.

“El equipo quería hacer un gran trabajo en nombre de Canadá y que todo el país se sintiera orgulloso. Además, sufrimos una presión añadida por nuestros pequeños fallos o porque las cosas no nos salían como habíamos previsto. Pero tratamos de usarla para bien, como motivación y fuente de energía”.

La jugadora comentó que además de la responsabilidad de cada encuentro, la presión que vivieron fue la de dar un buen papel, ante sus compatriotas y el público en general.

“Espero haber motivado a las jóvenes futbolistas a perseguir sus sueños. También confío en que más gente acuda a los partidos de fútbol. Vemos que, cada vez más,  los padres juegan al balón con sus hijas. Ojalá que estas niñas perseveren, progresen en el deporte y lleguen a ser mejores que nosotras”.

La mediocampista canadiense, comentó que aún con esta presión, su equipo tuvo que seguir adelante y gracias a su excelente presentación personal en la Copa Mundial, acaba de fichar con el FFC Frankfurt.

 

 

Con información de http://es.fifa.com/womens-football/news/y=2015/m=8/news=schmidt-i-hope-we-have-inspired-the-next-generation-2670812-2670851.html

Diego Palacios

@diegoo0512