Tras los escándalos de corrupción de alto nivel que enlodaron la imagen y reputación de la FIFA en los últimos meses, el jefe del Comité de Auditoría, Domenico Scala, hizo públicas ocho reformas para evitar estas situaciones.

El primero de estos puntos fue el de realizar Controles de Integridad más estrictos a funcionarios de alto nivel de la FIFA, así como a personas con cargos clave los cuales serían realizados por el comité de ética, mismos que podrían aplicarse a funcionarios de confederaciones continentales y asociaciones nacionales.

Otro punto es el de poner límites de mandato, donde se propuso que el presidente de la FIFA, miembros del Comité Ejecutivo, Secretario General e integrantes de comités independientes tengan solo tres períodos de cuatro años en el cargo, al igual que se aplicaría en federaciones continentales y nacionales. 

El tercer punto es el de elecciones para el Comité Ejecutivo, donde el Comité Ejecutivo sería directamente elegido por el Congreso de la FIFA, integrado por las 209 asociaciones nacionales miembro.

En cuarto punto Scala anotó que las ganancias serán publicadas, esto para que las remuneraciones del presidente de la FIFA, de los otros miembros del Comité Ejecutivo, el secretario general y quien presida los comités independientes sean divulgadas, así como todos los ingresos y compensaciones relacionadas con el fútbol.

El quinto punto refiere que haya menos comités con menos miembros, lo que representaría una reducción del número y tamaño de los comités actuales.

En el sexto punto, el directivo se refirió al mejor manejo a nivel de confederaciones y asociaciones nacionales, para lo cual las confederaciones continentales y las 209 asociaciones nacionales tendrán que implementar normas “adecuadas” de ética y disciplina y “deberán cumplir con altos estándares de gobierno”.

El penúltimo punto es en torno a las normas sobre candidaturas de sedes para organizar un Mundial, ya que, según Scala, no había propuestas adicionales a los cambios que se introdujeron desde el 2011.

Bajo esos cambios, la nación anfitriona será escogida por el Congreso de una lista de preselección de tres candidatos elegidos por el Comité Ejecutivo.

Esto se encuentra relacionado luego de la elección de 2010 cuando Rusia y Qatar como organizadores de los Mundiales del 2018 y 2022, respectivamente, los comentarios fueron que los 22 miembros del Comité Ejecutivo fueron objeto de un intenso cabildeo y que esto pesó más que los reportes técnicos sobre las candidaturas, por lo que se inició una investigación sobre la decisión y el fiscal general de Suiza también comenzó una pesquisa.

Finalmente, se mencionaron mejoras a la organización y estructura de la FIFA, donde el comité ejecutivo sea dividido en un órgano de gobierno para abordar temas estratégicos y de supervisión y una junta gerencial.

 

Con información de http://www.ovaciondigital.com.uy/futbol/conoce-reformas-fifa-contra-corrupcion.html

Imagen tomada de http://www.livemint.com/