En el Día Internacional de la Mujer, la única persona del sexo femenino en ocupar uno de los asientos de la Asamblea de Clubes de Primera División de la Federación Mexicana de Futbol (FEMEXFUT), Alejandra de la Vega, pidió empoderar a la mujer y las exhortó a que juntas, una con otra, brazo con brazo pueden salir adelante.

Quien es presidenta del Club de Futbol Cobras de Ciudad Juárez, dijo que unidas podrán hacer una mejor comunidad “y de comunidad en comunidad lograr un mejor país para nuestros hijos”.

Alejandra de la Vega, con tan sólo 22 años, tras graduarse en Monterrey, volvió a Ciudad Juárez donde ingreso a laborar al Club de Futbol donde detectó irregularidades.

Día con día se involucró más y lo primero que hizo fue controlar el Estadio y la taquilla del partido Cobras-América; sin embargo, se quedó sola debido a que los directivos se fueron “porque tenían la cola muy larga”, hasta que la nombraron presidenta de Cobras de Ciudad Juárez, y como tal, se fue sola a la Asamblea de la Primera División.

El día previo de la Asamblea de futbol, señaló, “estaba en mi habitación con miedo, porque te da mucho miedo, te asustas, pero te sobrepones, no pasada nada, como que brinqué eso, lo superé”.

Resaltó que muchos incidentes forjaron su carácter, al tiempo que puntualizó que “no andaba pidiendo permiso” a los hombres para hacer las cosas.

La actual presidenta del club Bravos de Ciudad Juárez comentó que “no me pongo a ver los obstáculos porque soy mujer, más bien, los veo y pienso cómo los voy a saltar, a librar”. “Si me hacen mala cara porque soy mujer, no me importa”.

Quien fue basquetbolista en la preparatoria y en el Tecnológico de Monterrey, trae el futbol de herencia, lo jugó en cascarita, ha llorado cuando a la Selección le va mal y festejado cuando le va bien, pero también sabe que este deporte tiene mucha influencia en varios aspectos de la vida de las personas.

“Educación y deporte son las dos vías de la familia. Mi Padre trabajó en esta comunidad por traer educación y deporte, fue parte fundador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y fue fundador del Tecnológico de Monterrey campus Ciudad Juárez”, resaltó.

El futbol también le ha dado la mayor tristeza, el momento en que descendió Cobras de Ciudad Juárez de la Primera División, en la temporada 1992-1993. “Es muy difícil el descenso, lloramos después de la frustración de que no pudimos hacer más, pero así es el futbol, así es el deporte. Es una enseñanza de vida”.

El mismo futbol le dio el 5 de diciembre una gran satisfacción, al ganar Bravos el Campeonato de la Liga de Ascenso, enmarcado en una euforia colectiva que hizo olvidar los malos años anteriores que vivió la ciudad, y la visita del Papa Francisco, hace unas dos semanas, siente, lo reconfortó más.

Actualmente Bravos no es un equipo triunfador y eso no la distrae de su responsabilidad, porque previo al partido ante Zacatepec, que terminó el sábado con un 0-0, ella llegó temprano al estadio como siempre, recorrió el escenario de un lado a otro, en la cancha saludó a los jugadores que salieron a calentar y no dejó nada al azar.

“Siempre he sido perfeccionista y obsesiva con los detalles porque es la única manera de ir mejorando y de hacer las cosas como las queremos hacer y lograr la visión que tenemos”, concluyó.

 

 

Imagen tomada de http://www.futbolsapiens.com/